Green Line: producción y consumo sostenible

Ser ecorresponsables no es un simple acto de imagen, es una carrera de fondo resultante de la unión de todos los componentes del planeta donde cada paso cuenta.

Anper, como empresa perteneciente al sector del embalaje industrial tiene una importante labor apostando por la economía circular y la reducción de materiales con alto impacto ambiental. Guiada por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) dictados por la ONU, específicamente por el apartado dedicado a “producción y consumo sostenible”, la empresa está comprometida con convertirse en un espacio responsable e incentivar estas prácticas en sus clientes. El gran desafío radica en ofrecer alternativas 100% funcionales con un bajo índice de impacto.

¿Cómo lo hace?

Anper, a través de los años, ha agregado a su cartera productos ecosostenibles, con los que ha conformado toda una completa línea de materiales. A inicios del mes de septiembre de 2021, Anper presentó su última adquisición, la joya de la corona. La denominada Green Line es la nueva línea de materiales ecorresponsables sustitutos de las referencias tradicionales, que nace como resultado de la implementación de una tecnología revolucionaria que utiliza un alto porcentaje de material reciclado post-consumo proveniente de botellas de plástico en su fabricación. Green Line se compone de 2 categorías:

Green Stretch

Green Stretch

Se trata de un film estirable que conserva las características y prestaciones del film tradicional, fabricado con un 30% de material reciclado que preserva la posibilidad de fabricarlo en los espesores desde 8MY hasta 35MY. Disponible en formato manual y automático.  

green tape

Green Tape

Hablamos de un precinto de adhesivo hotmelt fabricado con un 85% de material reciclado, disponible en formato manual y automático, que aporta excelente rendimiento en el 95% de las superficies.

Green Line es la garantía de utilizar un material de alto rendimiento y 100% reciclable, que se adelanta a la implementación del impuesto al plástico y cumple el objetivo número 12 de los ODS dictados por la ONU. ¿Para qué esperarnos a 2030 si podemos cambiarlo ahora?